El barrio de las Delicias volvió a demostrar que tiene corazón… ¡y mucho ritmo!
El martes 17 de febrero se celebró, un año más, el tradicional Pasacalles de Carnaval, bajo el lema “Siempre en nuestro corazón”, reuniendo a nada menos que 1.200 personas, de las cuales más de 400 participaron disfrazadas.
Las calles se llenaron de color y fantasía con disfraces para todos los gustos:
había atrapasueños del grupo Volando al Este, elfos, rockeros y trolls del colegio Pablo Picasso, la tribu de Santo Toribio, los brillantes bombones Ferrero Rocher de Castill Delicias, plantas carnívoras e insectos del colegio El Carmen, los grupos del CEAS disfrazados de comercios del barrio, la granja de Zenón, la familia Super Mario, indios, un globo aerostático, la lluvia, la primavera y el verano, e incluso un Guernica pidiendo no a la guerra.
Durante todo el recorrido, la música no dio tregua gracias a la batucada Mazinger Zeltas y a los dulzaineros Los Fogatos, que marcaron el paso entre risas, bailes improvisados y muchas fotos para el recuerdo.
La llegada al Parque de la Paz fue el broche final: allí esperaban Nemi y Samu, que organizaron un desfile por todo lo alto y dieron paso a la animación de la discomovida “Pucela”, convirtiendo el parque en una auténtica pista de baile.
Además, la Asociación Vecinal Delicias quiso agradecer la implicación y el esfuerzo de quienes participaron disfrazados entregando un pequeño detalle a todas las personas caracterizadas, poniendo así el toque final a una tarde llena de alegría y convivencia.
Un Carnaval más, las Delicias demostraron que saben celebrar, convivir y reivindicar… todo al mismo tiempo.
Porque cuando el barrio se disfraza, no solo se ve más bonito: se siente más vivo. 🎉💜
